miércoles 5 de octubre de 2011

Un técnico le tiró una pedrada a un juez y en la liga hay entrevero con un aporte económico de un sponsor

Mangangá, cuáles son las novedades esta semana
- Amigo, la mano viene entreverada, fundamentalmente en el fóbal de Maldonado, violencia en las canchas y alguna desprolijidad en la Liga que tiene que ver con asunto de números.
Por lo que veo está muy surtida la cosa.
-Así es amigo, así es.
Empiece entonces, no ante con vuelta.
- Arrancamos con los líos, que a esta altura no son ninguna novedad, pero que no por frecuentes hay que dejar de comentarlos, esta vez lo más grueso ocurrió en la cancha de Defensor en el partido de los violetas y Barrio Rivera 33. El grueso del problema se generó a partir del tercer gol de Defensor convertido en los descuentos y con una pelota que entró y salió por defecto de la red, lo que derivó en cierta confusión.
Me imagino el lío.
-Para peor era Ruben Duque el juez, que siempre es abonado en estos menesteres, sin embargo hay que decir que el árbitro estuvo bien en la sanción de la jugada, pero de todas maneras no fue eso lo peor, lo peor es lo que pasó antes y los protagonistas que se repiten. Uno de los casos es el del técnico de Barrio Rivera, que ya durante el primer tiempo insultó en forma permanente a los árbitros y a todos los que quiso, con alguna cosas que bien daba para llevárselo directamente a la seccional más próxima de policía, para completar el bochorno terminó tirándo una piedra a la terna.
¿Y cómo puede ser técnico con esas condiciones?
-Bueno, eso habría que preguntárselo a quienes lo contratan. Otro que estuvo involucrado en las protestas fue el dirigente Martín Cajiga, otro que siempre aparece en escena cuando hay problemas en una cancha.
¿Y en qué termina toda esta historia?
Concretamente hay una ampliación de nota de parte del juez Duque, de todas maneras, en Liga Mayor el tema de la violencia a la dirigencia no le importa mucho, nada se hace para erradicarla, es más, como pudo ver, los que encabezan los líos son en muchos casos los propios actores del espectáculo, imagínese lo que va a ser cuando no haya más servicio 222 en los escenarios.
En estas condiciones parace imposible que se pueda jugar.
-No tenga ninguna duda.
Y el otro lío cual es.
-El otro problema tiene que ver con una cuestión de dinero. El Presidente Pedro Ramos entró a investigar por qué la liga recibió 2500 dólares en dinero de parte de una empresa de salud de la zona y en el contrato figuran 10.000 de la moneda norteamericana.
¡Y eso!
Bueno, la historia es que la negociación no la hizo la liga sino un particular, que en su momento consiguió este sponsor por un total de 20000 de los cuales una cuarta parte se la llevaba la Liga, una cuarta parte él y el resto, o sea un 50%, una importante radio AM, se trata de un negocio donde se benefician tres, pero el problema es que en el contrato solamente figura la Liga Mayor como receptora de la totalidad del dinero, lo cual a Paedro Ramos le llamó la atención. El Presidente de la Liga pretende que se aclare bien el contrato para que mañana no quede como que alguien se quedó con la plata.
Lo cual Mangangá parece estar bien.
-Sin dudas que si, aunque me parece que Ramos, en vez de tirarlo en la Liga debió hablar antes con los empresarios para aclarar el punto.
¿A usted qué le parece?
-Yo creo que se actuó de buena fe de parte de la dirigencia, el tema es que al figurar la Liga como única beneficiaria de parte de la empresa de salud, la mencionada obtiene ventajas como colaboradora del fútbol y los demás actores, al no figurar, no tienen quitas de ningún tipo. Ese parece ser el motivo del asunto.
Lo cierto es que el tema cobró estado público.
-Así es, porque además entró en el ruedo un actor que ha actores ha hecho muchos de estos negocios en otras épocas, por cierto que sin transparentar nada, ahora como quedó fuera del negocio infló el tema ante la opinión pública. Lo peor de todo es que lo único que se logra con todo esto es deteriorar la ya muy deteriorada credibilidad de la dirigencia del fútbol de Maldonado y la verdad que es una lástima.